Washington, 22 feb (EFE).- El canciller de Guatemala, Harold Caballeros, calculó hoy que el diálogo que su país quiere iniciar acerca de la despenalización de la droga durará "al menos diez años" y aseguró que Estados Unidos está dispuesto a debatir sobre el tema.
En declaraciones a periodistas tras participar en una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para recibirle, Caballeros indicó que Guatemala "no está proponiendo la despenalización o la legalización de la droga" como acción unilateral, sino "la necesidad de dialogar".
"El presidente (Otto) Pérez Molina piensa que esto, sin duda, va a durar por lo menos una década. No es algo que se va a solucionar en dos días o en dos meses, consiste en provocar un diálogo", señaló.
El ministro guatemalteco recordó que en la década de 1930 el debate sobre la despenalización del alcohol "tuvo todos los mismos matices" que el que hoy propone Guatemala, puesto que "hubo un momento en que era un tabú y después se abrió un diálogo".
Caballeros insistió en que su país no pretende llevar a cabo una "acción unilateral", sino encontrar nuevas estrategias coordinadas ante una batalla contra el narcotráfico y la violencia "que hasta ahora está resultando no sólo tan cara, sino tan poco fructífera".
"La premisa es la siguiente: el costo es tan alto en vidas, en sufrimiento humano y, por supuesto, también en dinero, que se hace necesario plantear alternativas", aseguró.
En cuanto a la postura de Estados Unidos, que a través de un comunicado de su embajada en Guatemala expresó este mes un rotundo rechazo a la idea del presidente Pérez Molina, el canciller aseguró que Washington no está cerrado en banda al debate.
"Tengo entendido que las palabras literales del presidente (Barack) Obama fueron: 'Se trata de un tema tan fundamental que lo menos que se puede hacer es dialogar'", señaló.
Caballeros consideró que plantearse ahora una acción sin la ayuda de Estados Unidos sería "entrar en terreno hipotético", y subrayó que Guatemala cree que "para hacer una cosa como esta tienen que ser todos".
Hasta ahora la posibilidad de despenalizar las drogas ha sido rechazada por los gobiernos de Honduras y El Salvador, y ha sido recibida con reservas por Costa Rica.
El ministro guatemalteco se reunió hoy con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y debatió "brevemente" con él la propuesta del presidente de Ecuador, Rafael Correa, de que Cuba asista como invitado a la próxima Cumbre de las Américas, que se celebrará en abril en Cartagena de Indias (Colombia).
Preguntado por la posición de Guatemala al respecto, Caballeros se limitó a indicar que "hay que esperar a ver la voluntad real de Cuba de participar", pese a que el canciller de ese país, Bruno Rodríguez, dijo la semana pasada que Cuba asistirá si es invitado.
"Creo que a veces las noticias ensanchan un poco los temas, pero no hay un contenido real", añadió el canciller, quien recordó que Guatemala ha estado presente en otros foros donde Cuba ha sido invitado, como la cumbre fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en diciembre.
En su intervención ante el Consejo Permanente de la OEA, Caballeros mostró la disposición del país a colaborar "plenamente" con la organización hemisférica, y pidió que la misma elabore un "programa colectivo" para mejorar la seguridad de la región.
"Es necesario concretar el apoyo de la OEA en materia de seguridad a los países y regiones que más lo necesiten", dijo Caballeros, quien señaló que los esfuerzos en ese tema deben ser "una prioridad insoslayable".
"Todo esfuerzo aislado no podrá contener la vorágine de violencia que se nutre de la demanda de estupefacientes", advirtió el canciller, que mantendrá hoy una reunión con la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Janet Napolitano.
