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Un líder de la izquierda alemán ve problemas en el presidencialismo latinoamericano

KSMS News
March 11, 2010. 04:42 AM

Berlín, 11 mar (EFE).- El líder de La Izquierda alemana, Gregor Gysi, ve problemático el extremo presidencialismo de los nuevos gobiernos de izquierda latinoamericanos y cree que Cuba se equivoca al pensar que la justicia social debe conllevar pérdida de libertades.

En una entrevista hoy con el rotativo "Der Tagesspiegel", Gysi, quien acaba de regresar de una gira por América Latina, alaba además el proyecto de Ecuador "Yasuní-ITT", un ambicioso plan ambiental que propone dejar bajo tierra un importante yacimiento petrolífero en la Amazonía a cambio de respaldo económico internacional.

Para el líder alemán el problema principal de los nuevos gobiernos de izquierda de América Latina es que son democracias presidenciales, es decir, que "hay mucho poder en manos del presidente y poca para el parlamento, lo que hace difícil el trabajo de los partidos y movimientos.

"De todos los presidentes de izquierdas es (el brasileño Luiz Inácio) Lula (da Silva), al que se considera menos izquierdista, el que más éxitos cosecha. ¿A qué se debe eso? A que en otros países la clase política está dividida y se odia recíprocamente. No hay competencia política sino un odio irreconciliable y eso lleva a que (los gobiernos) se ocupen demasiado poco de los problemas del país", sostiene.

Con respecto a Cuba, el jefe del grupo parlamentario de La Izquierda -partido surgido de la disidencia socialdemócrata y los postcomunistas de la extinta República Democrática Alemana- cree que el gobierno de La Habana sigue rigiéndose por alternativas equivocadas.

"Soy un socialista demócrata y sé lo que es la falsa alternativa que parte de la base de que la justicia social excluye forzosamente algunas libertades. Para mi no existe ese modelo de alternativas. Hay que querer siempre ambas cosas", sostiene Gysi.

No obstante, el líder izquierdista cree que el Gobierno de Raúl Castro quiere cambios democráticos. "La privatización del sector artesano, por ejemplo, es un paso importante porque se crean otros tipo de estructuras de intereses", dice.

También alaba el hecho de que se haya abolido la pena de muerte. "Eso no es poco", afirma.

En relación con las huelgas de hambre de disidentes, Gysi subraya que eso no puede comparase con una pena de muerte pues es un "acto voluntario, en el que yo decido si lo hago o no. Una pena de muerte no la puedo impedir aunque esté en su contra".

En las elecciones generales de septiembre pasado en Alemania, La Izquierda obtuvo el 11,9 por ciento de los votos, lo que supuso un ascenso de más de tres puntos con respecto a 2005.

Con 76 escaños se ha convertido así en la cuarta fuerza de los cinco partidos con representación parlamentaria, por delante de Los Verdes.